Hay un sistema de resolucion de disputas bastante poco conocido, pero a mi entender brillante. Imaginemos por ejemplo una negociacion sindical. Los empresarios ofrecen un 2% de aumento, el sindicato pide un 20%, y no hay manera de ponerse de acuerdo, de modo que llaman al gobierno a mediar.
El mecanismo funciona asi: cada una de las partes hace su mejor propuesta, en sobre cerrado. El arbitro abre los dos sobres, y tiene que elegir uno de los dos. No hay puntos medios. O elige lo que ofrecieron los empleados, o lo que ofrecieron los empresarios. La unica excepcion, es si los monots se cruzaron (es decir, los empresarios ofrecieron mas aumento del que pidieron los sindicatos).
La belleza del sistema es que cada una de las partes tiene que moderar su posicion al máximo. Si uno de los dos se pone intransigente, el arbitro va a elegir la posicion del otro.
La ventaja de este mecanismo es doble. Por un lado, se hace mas fácil la vida del arbitro. Por otro lado, como a cada uno le conviene moderar su posición, la convivencia posterior se hace mas llevadera.
Sr. Ministro de Trabajo, le sugiero que lo pruebe.


El concepto es bastante similar al «Buy you, Buy me » metodo aplicado cuando dos socios se quieren separar y no encuentran la formula para hacerlo.
En este caso, uno de los socios escribe una oferta en un sobre cerrado y el otro socio decide si por ese monto compra la parte del otro o vende su parte ( generalmente se sortean los roles).
Esto obliga a quien escribe la oferta a fijar el monto real que considera vale el negocio ya que debe contemplar que ambas opciones pueden suceder; por un lado, no escribira un numero bajo ya que esta sujeto a que le compren su parte,mientras que por el otro lado, no hara una oferta muy elevada ya que esta sujeto a tener que comprar la parte del otro.
Generalmente funciona.
Otra forma de poder hacer la negociación es hacer lotes iguales (tantos como partes interesadas) por una parte externa a la disputa. Luego si es necesario se le da a corregir los lotes a los integrantes de la disputa para que queden todos iguales. Finalmente se sortean los lotes. De esta forma nadie va a dejar a un lote más o menos favorecido ya que le puede tocar a otro o a el respectivamente.
Hay que tener en cuenta este método solo es aplicable cuando son bienes que se pueden tasar objetivamente y no hay valores sentimentales en el medio