En el último tiempo cada vez hay más llamados para generar un nuevo Bretton Woods. Siempre escuché hablar de Bretton Woods, pero nunca me detuve a leer mucho de que se trató, de modo que ahora era un buen momento.
Sobre el final de la segunda guerra mundial, se decidió establecer un nuevo orden económico, entendiendo que un caos económico iba a causar guerras económicas, y estas iban a convertirse en guerras de verdad. Previo a la guerra, hubo varios incidentes de devaluaciones competitivas. La más famosa fue una carrera de devaluaciones entre Dinamarca y Nueva Zelanda, ambos exportadores de manteca. Para evitar ese tipo de caos, se resolvió hacer un esquema de tipos de cambio fijos. El dólar era más o menos convertible a oro, y las demás monedas eran convertibles a dólares, permitiendose una variación del 1% para cada lado.
Una parte importante de todo esto, reclamada por EEUU, era mantener el libre mercado. El problema era que pasaba si un país generaba mucho deficit comercial, y se iba quedando sin dinero para defender la moneda. Para eso se creo el FMI, que tenía que prestar dinero mientras un país se ajustaba. Además, si un país quería devaluar su moneda, debía pedir autorización del FMI.
La historia es larga y compleja. De todos modos, creo que, si bien gran parte del desbalance se causó por la acumulación de reservas de China, es impensable volver a un esquema de ese tipo.
En resumen, lo que se puede lograr es un Bretton Woods ultra-light, donde los países acuerden limitar su acumulación de reservas y su endeudamiento, pero no veo nada más que eso.

