Hace un rato miraba a Pablo en el panel de la XI Latin Conference de MIT Sloan
Mencionaba el, los criterios para seleccionar proyectos por parte de Prosperitas haciendo hincapie en el espiritu, el liderazgo e involucramiento de quienes lleven adelante el proyecto, lo que lo llevo al tema de la dificultad de contar con RRHH que tengan un compromiso a fondo con lo que esta involucrados y mencionaba ejemplos del aspecto de horas de trabajo asi como la estructura de remuneracion en la que se privilegia en mucho casos lo seguro (salario) a las options
Remataba la idea apuntando a la falta de multiplicidad de ejemplos que tengan un efecto de contagio y de emulacion y como Endeavor apunta a resaltar los casos de exito para estimular a otros con el concepto de «yo tambien puedo hacerlo»
Un rato mas tarde leo en BUSQUEDA (3-4-2008) la entrevista a Gabriel Rozman (TCS) donde diagnostica sin anestesia que los uruguayos no tienen enorme apego al trabajo, y el espiritu que impera es vivir sin grandes esfuerzos o sacrificios . Incluso le hace el contrapunto al Dr Tabare Vazquez que en su momento le contraargumento que para un puesto en el Banco de Prevsion Social se habain anotado 50000 personas lo que supestamente mostarria que SI hay deseos de tarbajar , a lo que Rozman afirma categoricamnete que justamente eso demuestra su punto , que NO HAY DESEOS de TRABAJAR o DE SUPERACION – dado la comodidad que implica un cargo publico
Para cerrar la tarde leo (contratapa de BUSQUEDA) sobre la creciente inversion extranjera en Uruguay que ha llevado a que muchas empresas familiares uruguayas hayan pasado a manos extranjeras (PLUCKY el ejemplo mas reciente, SAMAN, FANAPEL, MOSCA y un largo etcetera) con la advertencia de Daniel Ferrere que los uruguayos pasaran a ser todos empleados de empresas extranjeras : en este articulo se hace hincapie en la postura de empresarios uruguayos que dejan de enfrentar el riesgo y el fragor de la lucha que pasar a ser rentistas y que sus hijos que podrian ser continuadores resignan la opcion y terminan emprendiendo fuera de Uruguay (caso reciente que leia en enero, TIENDA INGLESA no tiene continuadores y Henderson esta a la busca de comprador)
Ato toda las puntas y hay un denominador comun: hay un estructural problema cultural o idiosincartico que subyace y que es la visceral aversion al riesgo y las opciones que da el embarcar emprendimientos (y creo que solo de tipo comercial/industrial/tecnologico sino en tantos otros ambitos)
Hay una cultura de la ley de minimo esfuerzo y de lograr mucho haciendo poco o nada
Conozco el caso de un empresario que es los que trabajan 14 o 15hs , por supuesto mucho mas que sus colaboradores , y estos no terminan de entender por que pudiendo tomarse mas libertades no las aprovecha y lo ven como el «Dios le da pan al que no tiene dientes» . Ellos no lo entienden y en realidad piensan que es un workaholic perdido
Creo que a igual que en estos dias han surgido ideas, para mejorar la eficiencia en el marco deltema energetico , seria positivo encarar propuestas de como transformar desde las bases esta cultura del quede, como derribar el muro de yerba (que decia el Dr Jorge Grunberg hace unos meses en una colacion de grado de la Universidad ORT) . Eso podra generar una atmosfera , un entorno, un caldo de cultivo para poder jugar en la primera liga


Me parece mas que interesante esta reflexión y creo que tal como lo planteas es importante «encarar propuestas de como transformar desde las bases esta cultura del quede…» tiene que ser un tema primordial al pensar en nuestro país a futuro. Es increíble que alguien vea como positivo que se hayan presentado 50.000 jóvenes para aspirar a un empleo público, eso es preocupante… ¿que país queremos??
Esto tiene que ser un tema de debate y los jóvenes debemos tomar la responsabilidad y proponernos cambiar esto, no es fácil, a mi entender esto es un tema generacional, pero si no nos comprometemos y no asumimos el problema que tenemos en este aspecto como sociedad va a ser muy difícil cambiarlo. Hay mucho por hacer…
me gusto el post. comparto a full.. no hace mucho lei que un «no se cuanto y pico largo» de % de los Uruguayos dejaria su empleo privado por un empleo publico, aun ganando menos…
luego se asombran porque se fueron 19.000 jovenes en los utlimos años de «recuperasion economica»
Este tema es muy interesante, y por tanto complejo. O viceversa.
Algunos apuntes.
Por un lado quiero relativizar la observación sobre la cultura emprendedora. Yo hace unos años pensaba como mushky, que en Uruguay no hay suficientes emprendedores. Pero eso no se condice con la realidad. Basta caminar por cualquier barrio de montevideo para ver decenas de quioscos, lavaderos, videoclubes, pizzerías, talleres ,rotiserías, etc. Pequeños negocios familiares que a pesar de que su objetivo no sea otro que el de la supervivencia, no dejan de ser emprendimientos nacionales.
Es evidente que no es ese tipo de negocio del que hablamos acá cuando nos referimos a la cultura emprendedora. Pero el diagnóstico tiene por fuerza que ser otro que la aversión al riesgo. Mi hipótesis actual es que a esa gente lo que la falta es por un lado la convicción, la mera idea de que se puede convertir esas empresas en otra cosa que una fuente laboral para ellos y su familia, y por otro la capacitación para lograr semejante cosa.
En cualquier caso eso no explica ni de lejos la propensión de los uruguayos a los empleos seguros, sean estatales o en empresas grandes. Eso sí puede leerse como aversión al riesgo, y para entenderlo hay que ver un par de elementos clave.
Por un lado hay que tomar en cuenta la historia económica en Uruguay. En la primera mitad del siglo pasado, la gente tenía trabajos estables, de los que podía tranquilamente pensar que iban a ser para toda la vida. Eso claramente dejó de ser verdad en todo el mundo, pero en nuestro caso vino de la mano de un montón de cosas que quedaron fuertemente grabadas en la idiosincrasia local, y que a diferencia de muchos otros sitios no fue pareja, porque los empleos estatales siguieron siendo seguros. Años de ciclos stop and go, no pasaron en vano.
Esto no quiere decir que sea bueno o deseable que la gente aspire a tener la vaca atada, pero es al menos inocente pensar que es sencillo convencer a alguien que perdió el empleo varias veces y que sufrió mucho por eso, que se tiene que dejar de embromar y jugársela por empresas chicas en vez de pretender seguridad, aún ganando menos.
Algo que se enraba con el punto anterior, dado que las empresas chicas, en Uruguay, rara vez se vuelven grandes, y por tanto no ofrecen una perspectiva de seguridad a largo plazo tampoco.
Y eso no es un tema exclusivamente Uruguayo. Una de las cosas que más me sorprendió al llegar a Munich, es que acá el problema de las startups es el mismo que en Uruguay, o peor. Creo que ya lo mencioné en un comentario por acá. Pero a nosotros se nos hace muy dificil conseguir gente, porque competimos con el prestigio y la aparente seguridad de BMW, o los bancos que abundan acá. Y la gente prefiere ganar menos ahí que ganar más y tener acciones en un startup.
Por último, quería acotar a la observación del empresario workohólico del post. La mayoría de la gente, tal vez por descreimiento y falta de casos de éxito, no es capáz de percibir que el potencial retorno de ese esfuerzo extra, es varios ordenes de magnitud superior al que ellos puedan suponer.
Y ese no es un dato menor. Máxime cuando se pretende ese esfuerzo de gente que no va a participar de ese retorno. Por algo los startups pagan con opciones o acciones, porque no pueden remunerar en salario el esfuerzo que necesitan. Es una ecuación sencilla, pero que sin la variable del retorno excepcional, se vuelve imposible de solucionar.
Lo peor es que hay empresarios embarcados en estrategias de subsistencia que son efectivamente workohólicos, y por tanto caen en micromanagement o cosas peores. Y diría que son los más de los casos, dando un ejemplo espantoso.
Un esfuerzo extraordinario apuntando a un retorno ordinario no es una virtud, es una pésima inversión.
Espero que siga el debate, porque es realmente un tema super importante para el futuro. La apología de la inversión directa extranjera que se hace desde los gobiernos e instituciones internacionales es preocupante, como bien se acota más arriba, y en estas cosas es en las que se nos va la soberanía económica.
Que tema!!! ,seguro daría para largas tertulias y dudo que finalmente tuviéramos un único diagnóstico. Así que prefiero dedicar estas líneas a tres puntos que pueden aportar a mejorar el estado actual… creo que es un trabajo de hormiga donde cada uno aporta su granito para que dentro de unos años podamos ver más y mejores emprendedores, así como talentos que se animen a dedicar todo su potencial por un sueño propio o compartido pero, donde la motivación pase por hacer y no por esperar que otros hagan por nosotros. Para mí un emprendedor es quien se anima a llevar sus sueños e ideas a la práctica. No tiene por qué hacerlo, solo poniendo su propia empresa y podría hacerlo en una empresa privada o hasta pública .. pero con pasión y asumiendo riesgos.
Bueno en concreto me parece que un camino para que podamos ver más emprendedores y talentos en el futuro es…
1. Dar el ejemplo. Que tema este… no es fácil dar el ejemplo si quienes tienen “éxito” se retiran o mantienen un perfil tan bajo que no son reconocidos por los jóvenes que están formando su opinión sobre como forjar su futuro y en que profesión. Para mí esto está relacionado con dos temas.. Uno como se penaliza en Uruguay a quienes tienen “éxito” y al mismo tiempo también a quienes cometen errores, ambas cosas son estigmatizadas en nuestra sociedad, lo cual hace que muchos entiendan que el mejor camino es no hacer olas.. Pero nos hace mucho daño esa actitud. Así que, hay que dar el ejemplo y estar activos, compartir experiencias, tiempo, etc. con las nuevas generaciones.
2. Apoyar a todos los que tenemos a nuestro alcance para que SE ANIMEN A EMPRENDER sin ser muy críticos, sino mas bien fomentando que la gente proponga sus propias ideas, proyectos, etc., apoyándolos en lo que esté a nuestro alcance, pero por sobre todo estar en los momentos difíciles, que en esto de emprender es parte del proceso y no algo malo. Tener esta actitud en lo cotidiano, con todos los que tenemos contacto, desde el panadero, compañeros de trabajo, familia, etc. Digámosle que SI PUEDEN y QUE SE ANIMEN.
3. Disfrutar y divertirse en el proceso de emprender… Ya que no creo que a ningún joven de hoy le motive emprender y dedicar miles de horas a algo que solamente lo vean como un “trabajo”, estoy convencido que se puede trabajar duro y con mucho compromiso, pero también que esto no implica no divertirnos en el proceso sino al contrario.
Que cada uno siga aportando su granito de arena…
Muy interesante la temática, da lugar a mucho para discutir y mejorar.
Quisiera brindar una óptica distinta de los emprendedores. Supongamos que los uruguayos somos agentes racionales, y por tanto al momento de decidir -emprender-, se evalúa la relación retorno/riesgo. Mi impresión es que quizás en Uruguay nuevos emprendimientos son muchas veces percibidos como muy riesgosos en relación al retorno a recibir.
Estimados, como comenta Gabriel, este es un temón…!!!
Como alguno de uds sabe, me he dedicado a este tema del emprendimiento y la innovación estratégica desde el punto de vista académico, desde hace ya varios años. Incluso me estoy yendo a Harvard invitado por el Director Ejecutivo del Latin America Research Center y financiado por el Rockefeler Center for Latin America Studies a tratar de desarrollar un indicador de Comportamiento Emprendedor para América Latina.
Por lo tanto, es desde este punto vista que me interesaría poder aportar mi granito de arena sobre este tema.
1. Antes que nada me importaría poner en perspectiva mi posición sobre el tema “cultural”. Me parece que este diagnóstico es una simplificación importante de la realidad. Es como el dolor de muelas y la fiebre, es un tema de problema y síntoma. Yo soy un convencido de que la problemática es de incentivos económicos, que en la realidad se muestra como algo cultural.
Existen varios ejemplos, pero el más clásico -que se da en los países como el nuestro- es el relacionado con la diferencia en el riesgo para el mismo retorno. (algo parecido a lo que mencionó Daniel). Es decir, si yo emprendo y/o innovo al costo de $ 100 para tener un retorno de $ 120, y lo comparo con hacer lobby al costo $ 5 manteniendo el mismo retorno, que haría el emprendedor/empresario?. Esto ha pasado desde siempre en las economías como la uruguaya, incluso favorecida por el pequeño tamaño. Esto genera el tema de “que el gobierno me ayuda” aunque atrás esta “el pedirle al ministro de turno que nos dé aquel beneficio fiscal, aquella excepción a las leyes laborales, y varios etcéteras conocidos”.
Y aclaro que acá el termino lobby es totalmente diferente al networking, más relacionado con la asimetría de información que con la utilización de contactos, punto importante que abordaré en el siguiente punto.
2. Un tema que me asusta cuando estoy ayudando a los estudiantes a que se animen a “caminar solos” (prefiero este termino al “majestuoso” entrepreneurship) es la falta de contactos de negocios que tienen. Los que tuvimos la suerte de estudiar en USA sabemos que el objetivo no es aprobar las materias sino llenar la agenda con nombres de compañeros de clase, potenciales partners a futuro.
Ahora, si vamos a este tema del networking, conocer gente es el primer paso para crear ese capital social. Después tenemos que rentabilizar ese capital, y esto en Uruguay no esta del todo legitimado. Es decir, a cuantos no le molesta que lo llamen para pedirles y/o ofrecerles cosas?
3. No creo –como se menciona en un estudio de Wharton- que las grandes dificultades se encuentren en la falta de capital, poco apoyo gubernamental o cosas por el estilo. Un verdadero emprendedor entiende que los límites y dificultades a su capacidad de creación están justamente donde él mismo los ha puesto.
La capacidad de emprender, generalmente, está asociado a un espíritu romántico y apasionado, sanamente ambicioso e innovador, lo cual es bastante acertado. Sin embargo, creemos que eso mismo es lo que juega en contra y, paradójicamente, pone las mayores dificultades a la hora de concretar las ideas.
El efecto son las dificultades y barreras que el emprendedor siente que tiene en su camino, la causa es la poca preparación, conocimiento y desarrollo de habilidades. Como decimos frecuentemente, se habla mucho de “Vamos que se puede”, pero más importante es el “Cómo se puede”.
Se puede tener muchas ganas de nadar en el mar, pero si no sabe nadar y se mete al agua, pueden pasar dos cosas: o su instinto lo saca adelante con muchas dificultades o, sencillamente, se ahoga. Por las estadísticas, sabemos que la segunda opción es la más frecuente, no sólo entre los bañistas imprudentes, sino también, lamentablemente, en el mundo de los negocios.
No por nada las cifras dicen que más de 85% de las nuevas empresas cierra antes de un año, cosa que nos parece impresentable si queremos generar una cultura emprendedora ¿Cómo solucionar lo anterior? Generando programas educativos simples y continuos, junto con la opción de que los emprendedores posean negocios “llave en mano” durante algún tiempo, lo que les permite tener experiencia real para escalar otros proyectos.
Saludos a todos,
Muy buen blog solo andaba de paso, saludos.