Se dijo tanto sobre Wikileaks que parece que no queda nada inteligente que decir. Sin embargo, ayer leí algo diferente que quería comentar.Es un artículo de Gideon Rajchman titulado America Should Give Assange a Medal.
Los dejo que lo lean, pero voy a traducir solo un pedacito:
Para la izquierda Europea y Latinoamericana, así como para los chinos y la derecha nacionalista rusa, siempre se asumió que cualquier cosa que los americanos dicen públicamente acerca de la política exterior no es más que una cubierta para una agenda secreta. De qué se trata esa agenda, varía según los gustos: los intereses de Haliburton, la subversión de un gobierno de izquierdas, el debilitamiento de una nacipon rival….
Sin embargo, después de dos semanas de revelaciones, Wikileaks reveló que la posición tomada por los EEUU en cualquier tema es usualmente también la posición privada.
En otras palabras: Señores de las izquierdas latinoamericanas, bajen las guardias, los americanos no están maquinando nada para cagarnos. Los americanos son tal vez un poco naive: lo que nos dicen en público, es efectivamente lo que piensan detrás de las puertas cerradas. Al menos no hay nada en los documentos publicados que indique lo contrario.


