Para aquellos emprendedores que estén pensando lanzar un producto medianamente masivo, les recomiendo mirar lo que ofrece KickStarter. Kickstarter es una comunidad que financia proyectos de alta creatividad. Comenzó con la financiación de artistas, pero hoy se movió hacia productos en general. El ejemplo de The Loog Guitar es muy ilustrativo, primero que nada por su éxito, y segundo porque el fundador, Rafa Atijas, es uruguayo, amigo de la casa, y en su momento nos dió una muy buena mano con JetNumbers.
The Loog Guitar es el sueño de Rafa. Es una guitarra para niños, de 3 cuerdas, con la particularidad de que viene desarmada. El concepto es que el padre (o madre) arma la guitarra junto con el chico, y luego la aprenden a tocar. La guitarra tiene la capacidad de crecer con el niño, reemplazando piezas para ajustar su tamaño.
El concepto de KickStarter es que quienes gustan del proyecto se vuelven financiadores y clientes al mismo tiempo: Cuando el proyecto te gusta, compras el producto que aún no existe, comprometiendo el dinero. Rafa necesitaba U$S 15.000 para lanzar The Loog Guitar. Armó una propuesta muy atractiva, y la gente se prendió: en vez de U$S 15.000 consiguió U$S 65.618.
La ventaja de Kickstarter para el emprendedor es enorme. Por un lado, es una fuente de financiación atractiva (no entregas equity). Por otro lado, si llegas a la meta de financiamiento, sabes que tu producto genera suficiente interés en el público. Y los primeros clientes son mucho más que eso: ya son fans de tu producto. Según la revista Wired, muchas empresas establecidas lo estan usando como manera de testear mercado antes de lanzar un producto al aire.

