Un hacker se afanó 130 millones de números de tarjeta de crédito. El fraude en tarjetas de crédito siempre existió. La diferencia con Internet es la escala. Es un riesgo difícil de diversificar.
Ojalá esto sirva para que Visa y Mastercard hagan lo que debieron hacer hace mucho: cambiar la seguridad de las tarjetas. El mecanismo del CCV (los 3 dígitos de atrás de la tarjetas) es absolutamente infantil. No hay nada inherente en la tarjeta de crédito para que sea insegura.
Hay mil soluciones posibles, desde las tarjetas con chip (en uso en Europa desde hace más de 15 años) hasta el pago con celulares, pasando por los programas Verified by Visa y 3DS. Lo único que hace falta es la voluntad de las empresas de encarar el tema en serio, en vez de pasarle la pelota a los comercios, como vienen haciendo.

