Estuve en Mexico y EEUU de vacaciones con la flia. Fue un viaje muy intenso y divertido, de modo que tengo mucho para escribir, que iré compartiendo en los próximos días. Va lo primero.
En la primer semana del viaje estuvimos en Mexico y en Boston. La historia de Mexico es muy interesante, con sus culturas precolombinas. A Boston fuimos con la idea de conocer la ciudad, y con poco interés en la historia, más allá del Boston Tea Party y de Sam Adams el cervecero (que resultó que no era tal). En los dos lugares tomamos guías, en Mexico para ver las pirámides, en Boston para recorrer el Freedom trail.
El guía de Mexico se veía como una persona muy bien, vestido de impecable traje, y de apariencia inteligente. La verdad es que era un burro, y que me perdonen los burros si los ofendo. Nos contó una serie de cosas que no tienen nada que ver con la realidad: que las pirámides fueron construidas por los Aztecas (fueron los Teotihuacanos), que las construcciones a los costados del Sendero de los Muertos eran viviendas (eran templos), y que nunca faltaba el agua (falta agua todos los veranos, y aparentemente la civilización de Teotihuacán desapareció tras una sequía de 2 años). Además, el guía no tenía más interés que llevarnos a un negocio turístico, y descansar en el auto. Uno podría decir que es un caso aislado, pero Edy me contó de un amigo que le pagó al guía para que se vaya y deje de mentir, y aparentemente son casi todos así.
Es realmente sorprendente, en dos aspectos. Por un lado, como un país como México no regula el nivel de los guías. En Israel, por ejemplo, la carrera de guía turístico certificado es universitaria, y hay que pasar un examen antes de poder guiar turistas. Lo otro sorprendente (y muy relacionado) es la falta de amor propio de los mexicanos. La palabra es fuerte, pero dar la espalda de semejante manera a ese legado cultural, es falta de amor propio. En Uruguay, donde tenemos muchisimo menos legado histórico, tenemos un enorme interés de entender acerca de nuestra historia. Aparentemente en Mexico no es así.
En contraste, el guía de Boston era profesor de historia (no me quedó claro si dar clases era la fuente de ingresos y guiar el hobby, o al revés). Al principio no daba dos mangos por él, pero resultó ser espectacular. Convirtió el capítulo sobre la historia de la guerra de independencia (que hasta ese momento me interesaba cero) en una historia super interesante.
Al salir del museo de antropología, uno de mis hijos me dijo algo así como «Decime lo que quieras, pero estos tipos eran unos primitivos. Europa estaba entrando en el renacimiento, los chinos ya habían descubierto de todo, y esta gente seguía haciendo sacrificios humanos y rezandole a Tlaloc, el dios de la lluvia». Qué le podes contestar?




