Feeds:
Entradas
Comentarios

La profesión de economista es una con relativamente poca demanda laboral: ministerios de economía, bancos, universidades y algunos think-tanks. Eso es una lástima, porque, como bien dice Aldo Lema, uno de los problemas que tenemos es la falta de educación en economía en la población en general. 

Ahora surge una nueva fuente de empleos para economistas: video-juegos. Suena raro, no?

Hace un par de años, con Pablo ingresamos al mundo de HatTrick, un juego de simulación de ligas de futbol. Cada jugador administra un equipo, y tiene que decidir las formaciones para los partidos, además de comprar y vender jugadores, invertir en estadios, etc. El juego nos tuvo atrapados durante un tiempo. Los creadores del juego estaban en un serio problema: la constante baja de los precios de los futbolistas virtuales. Para resolverlo, aumentaron el dinero que cada equipo cobraba por las entradas a los partidos virtuales, esperando generar inflación, pero eso no se reflejó en un mayor precio de los jugadores, sino en una acumulación de dinero en las cajas virtuales de los equipos. En fin, un dilema macroeconómico.

Varios juegos online (MMORPG en la jerga) se encontraron en situaciones similares: cómo estimular la economía de modo de fomentar determinadas actividades de los jugadores. La solución, según reporta el Financial Times, ha sido contratar economistas que ayuden a definir las políticas macroeconómicas virtuales. 

El mundo de la economía también se puede beneficiar del mundo virtual. A diferencia de las ciencias experimentales, es casi imposible diseñar experimentos económicos. El mundo de los juegos nos da una posibilidad de intentarlo. 

Mientras tanto, ojalá todo esto vuelva a la profesión más atractiva para los jóvenes, y nuestros educadores decidan que, además de física, química, literatura, historia y dibujo, todos nuestros adolescentes deberían saber algo de economía. 

 

Qué pasaría si nuestros mejores políticos, los más capaces, los de fierro, los de confianza del presidente, los que logran formar consenso donde parece imposible, los incorruptibles, los que buscan realmente lo mejor para el país antes que su beneficio personal, en fin, los Políticos con mayúscula, en vez de jugar a empresarios banqueros y de seguros, de energía fósil y eléctrica, de telecomunicaciones, de aerolíneas, puertos y ferrocarriles, se dedicaran de lleno a las dos cosas que más nos importan a los uruguayos, educación y seguridad?

Me pregunto…

Algunos sectores del gobierno estan pidiendo subir el IRAE del 25% al 30%. Quiero aportar dos granitos de arena al respecto. Primero que nada, el impuesto a las ganancias en Uruguay no es del 25%, ya que está también el impuesto a los dividendos. Una empresa que distribuya todo lo que gana, paga hoy un 30.25% de impuestos. 

Segundo es el espantoso impuesto al patrimonio, que para las empresas es del 1.5% de los activos. Cuanto representa eso? Si miramos una tabla publicada hace un tiempo por CNN sobre el retornos sobre activos, vemos que ellos varían entre 3% y 10% para la mayor parte de las empresas (dejando de lado por ejemplo a las aerolíneas con un -2.3%).  Tomemos como ejemplo al de mitad de la tabla, vidrio y materiales de construcción, con 4.2% de ROA. 

Una empresa de ese rubro con un capital de USD 100.000.000, gana en promedio 4.2 millones. En Uruguay, debe pagar 1.5 millones de impuesto al patrimonio, dejandole 2.7 millones de ganancia. Luego paga USD 675.000 de impuesto a la renta, y 141750 de impuesto a los dividendos. Si sumamos los tres, tenemos un 55% de impuestos. 

Por supuesto que se puede bajar el IP, por ejemplo tomando créditos. El problema es que las empresas uruguayas pagan el crédito mucho más caro que sus pares de EEUU o Europa. 

Los lectores podrán preguntarse cómo es posible que hayan empresas con semejante carga impositiva? La respuesta es que tenemos pocas empresas con grandes inversiones (y por ende activos), y que las empresas que venden al mercado local terminan trasladando esa carga al precio.

En resumen, mi propuesta: si quieren suban el IRAE, pero eliminen ese monstruoso impuesto llamada Impuesto al Patrimonio. Dicho sea de paso, la reducción del IP al 0.1% estaba en la reforma fiscal original. 

Una Mejor Solución para Pluna

El tema Pluna ya ha dado demasiadas vueltas, y es hora de finalizarlo. Con Pablo armamos un grupo inversor y gerenciador para hacernos del control de la aerolínea. Ya hace como 1 mes que lo planteamos al gobierno, y tenemos el visto bueno del Presidente y de los ministerios más relevantes.

En grandes líneas la estructura es la siguiente: La operación estará gerenciada por Singapore Airlines, quien está queriendo expandirse en la región. Usaremos todas la rutas de la ex-Pluna, y la idea es, en el futuro, volar también a EEUU, Europa y Oriente.

Para la flota, arrendaremos los Bombardier del fideicomiso, y los complementaremos con seis 787 Dreamliners, para los vuelos de larga duración.

Al gobierno sólo le pedimos las rutas y los Bombardier. Y las garantías para la compra de los Dreamliners, si sale el negocio.

El financiamiento total será de 200 millones de dólares, que serán aportados por un fondo americano cuyo nombre no podemos dar hasta se haya cerrado el negocio.

El nombre de la aerolínea será PLINA: Primeras líneas inocentes de navegación aérea. La preventa de pasajes comienza hoy, 28 de diciembre.

En inglés hay dos palabras diferentes que se traducen como seguridad: Security y Safety. Security se refiere a seguridad referente sobre todo a violencia. Safety se refiere a seguridad respecto a accidentes, sean de autos, laborales, etc.

Si Uruguay quiere llegar a ser desarrollado, más allá del PBI per cápita, tiene que encarar el tema seguridad, en sus dos formas. De la primera todo el mundo habla. De la segunda se habla poco. Lo triste del asunto es que es mucho más fácil bajar la cantidad de muertos por accidentes que por violencia.

El Observador reporta que hay 14.8 muertes de tránsito cada 100.000 habitantes. En Europa la cifra es la mitad, pese a que se maneja mucho más. A eso hay que sumarle todos los demás accidentes: laborales, caídas, intoxicaciones, etc (en EEUU muere casi la misma cantidad de personas por envenenamiento que por accidentes de tránsito).

Hay algunas cosas para hacer que están en la tapa del libro. La infraestructura vial es pésima. Los pozos son un peligro atroz. La señalización es deficiente. Hace años que no se requiere ni fiscaliza el Autotest. Hay una falta total de conciencia en la población. Se fomentan los autos viejos y no los seguros. Y la lista sigue y sigue. Alguien dirá que no hay plata para mejorar la infraestructura. Hagamos unos números de servilleta.

Hubo 488 muertos en accidentes de tránisto en lo que va del 2012. Eso es 250 fataidades más de lo que debió ser. Supongamos que cada uno de esos muertos innecesarios perdió 30 años de vida.  Eso nos da 7500 años de vida perdidos sin necesidad. A nivel de PBI, perdimos más de 100 millones de dólares sólo en el 2012! Y ni hablar de las pérdidas materiales.

La Unasev está haciendo bastante, pero queda muchísimo por hacer.

Una modesta propuesta: Así como un arquitecto o ingeniero responde penalmente durante 10 años por los edificios que construye, se debería responsabilizar a todos los encargados de mantenimiento en casos de negligencia. Si cae un árbol, alguien fue responsable de verificar si estaba en buen estado. Si falta un cartel de pare, alguien era responsable de que estuviera visible. Es un principio que puede ir bastante lejos.

 

Este artpiculo está inspirado en uno de The Economist.

Todo indica que en los próximos 10 años empezarán a invador las calles autos que se conducen solos. Tal vez suene fantasioso, pero la tecnología está bastante madura, y lo que hay para ganar es muchísimo: menos muertes por accidentes, menos congestión, menos consumo de combustible, menos polución.

Visto desde otra perspectiva, es menos fantasioso que si alguien decía hace 15 años decía que ibamos a andar todos con teléfonos que incluyen cámaras digitales de alta definición, GPS, Internet sin dial-up, apps, etc. Google tiene una serie de autos que estan recorriendo California hace ya cerca de 2 años, sin accidentes.

La aparición masiva del automóvil a principios del siglo XX tuvo enormes efectos, de primer, segundo y tercer orden. Al principio los coches eran un sustituto para los carros, pero luego impulsaron el desarrollo de los suburbios, la aparición de los shopping centers y de los discount supermarkets, etc. Es interesante intentar imaginar un futuro donde los autos se conducen solos y proyectar que cambios sociales vendrán.

Primero que nada, uno podría tomar todo lo que quiera (no hay de qué, Diageo), y no tendría por qué haber límite de edad para ir en auto, más allá del límite para moverse solo por una ciudad. Uno podría ir al destino, y mandar al auto a estacionarse solo, una especie de auto-valet parking. Cuando salgo del teatro (por decir un ejemplo), a través del smartphone llamo al auto que me viene a buscar. El parking puede estar en lugares bastante alejados. Es más, el auto puede aprovechar el rato para irse a la estación de servicio, y cargar el tanque (o la batería).

Toda una serie de oficios actuales desaparecerán. Cómo será en un escenario así un taxi? Existirán del todo? O tal vez sean gradualmente reemplazados por algo más similar al Zipcar? Hoy Zipcar tiene un gran problema: tengo que ir a buscar el auto y devolverlo en el mismo lugar. Ese problema desaparece. Servicios como autos de alquiler pasan a tener un sentido completamente diferente.

Qué pasará con los deliverys? La pizza puede venir sola a casa, y un par de minutos antes, PedidosYa me avisa para que salga a buscar mi pedido. Lo mismo pasa con los camiones, o con los servicios de courier.

Hay más preguntas interesantes. Si dos autos autónomos chocan, de cuál es la culpa? Cómo se maneja el seguro? Deben existir del todo seguros de autos? Y si existe el seguro, será más barato que el de un auto tradicional? O variará el deducible segpun quién venía conduciendo?

Después está el tema de la seguridad. Seremos más vulnerables a los asaltos, o menos? No lo sé.

Y la pregunta del millón: alguien tiene un nombre que no suene tan feo como «auto autónomo»?

Los dejo con ese lindo ejercicio de imaginación para las fiestas.

Mucha gente me está preguntando que opino sobre la WCIT y el hecho de que Uruguay y otros países de la región votaron a favor de un acuerdo que por lo visto intentaría agregar reglamentaciones al uso de Internet y sus contenidos.

Como no me gusta opinar de lo que no sé (algunos lectores dirán que si opino sin saber, y respeto su opinión), en este caso preferí pedirle su opinion a quien considero una de las personas más informadas al respecto, Sebastián Bellagamba @sbellagamba, Director  de la Oficina Regional para America Latina y el Caribe de la Internet Society, quien ademas estuvo presente en las discusiones en Dubai. (gracias Sebastián)

 

Por Sebastián Bellagamba

¿Qué es la WCIT?

La Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales (CMTI, o WCIT en inglés) es una conferencia de tratado organizada por el cuerpo dedicado a las telecomunicaciones en las Naciones Unidas, la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones). Es importante destacar que es una conferencia que termina estableciendo un tratado internacional, el Reglamento de Telecomunicaciones Internacionales (RTI o ITRs en inglés). La última revisión del tratado, las ITRs, se realizó en 1988 en Melbourne, Australia, por lo que parece sensato que, dado el tiempo pasado, merecía una revisión; y eso es lo que ocurrió en Dubai en las últimas semanas.

Las ITRs vigentes fueron establecidas en un tiempo donde la norma era que las empresas de telecomunicaciones eran en general monopólicas y estatales, donde los celulares eran muy pocos a nivel global y donde Internet era todavía un experimento académico. En resumen, las ITRs vigentes normalizan la manera en la que pocos operadores nacionales interactuaban con sus contrapartes de otros países. Todo eso agrega a la necesidad de una revisión de las ITRs.

Básicamente, las ITRs determinan cómo los servicios de telecomunicaciones internacionales operan entre fronteras. El tratado establece reglas en temas como:

 

– Flujos de tráfico entre operadores de redes de telecomunicaciones

– Calidad de los servicios internacionales

– Enrutamiento, cargos, facturación y contabilidad entre operadores

– Prioritización de servicios de seguridad y salud, entre otros

 

El tema de fondo, desde la perspectiva de la Internet Society, es que muchos de estos conceptos no aplican a Internet.

 

El intercambio de tráfico internacional en Internet está exceptuado de estas reglas, ya que siempre se aceptó que le cabe las condiciones del articulo 9 de las ITRs, titulado Arreglos Especiales, que deja lugar a excepciones a las reglas establecidas en el tratado.

Dado esto, es que Internet como red creció muy distinta a las redes de telefonía: por ejemplo, no está basada en el concepto de calidad de servicio, sino en lo que se llama «mejor esfuerzo (best effort en inglés)», donde los acuerdos que se crearon entre operadores de redes de Internet están basados más bien en el intercambio libre entre pares (peering) que en el esquema de compensaciones económicas que aplican los operadores de telefonía (dispuestos en las ITRs). De hecho, un informe reciente de la OCDE confirma que el 80% del tráfico de Internet se intercambia por peering (yo acepto todo tu tráfico, tú aceptas todo el mío, y no nos preocupamos por contar cuánto tráfico fue; y por esto ni siquiera hay un valor económico asociado a este intercambio!); sorprendentemente, el 95% de esos acuerdos de peering son informales (esto es: sólo un apretón de manos garantiza el acuerdo, no un contrato formal)

 

¿Cuáles son los riesgos de la WCIT?

Un primer riesgo importante es perder de vista las distinciones hechas entre Internet y las redes pre-existentes, ya que querer regular las telecomunicaciones sin tomar en cuenta esas distinciones puede conducir a escenarios disruptivos para Internet. (por ejemplo, la imposición del concepto de la telefonía básica de calidad de servicio a Internet redundaría en problemas técnicos difíciles de superar, por cuanto Internet fue desarrollada con un concepto totalmente distinto)

Otro escenario preocupante es abandonar el espíritu original de las ITRs: el tratado vigente es de alto nivel operativo, dejando lugar a detalles de manejo a los operadores y reguladores de telecomunicaciones. Existen muchas propuestas que bajan ese nivel a lo operativo (si por un momento, y como ejemplo extremo, imaginamos que las ITRs mandan las condiciones económicas del intercambio de trafico para todas las redes, el escenario de peering gratuito se perdería, en claro perjuicio para los usuarios)

Un tercer escenario preocupante es el de propuestas específicas, que en nombre de la seguridad y la protección de los ciudadanos proponen un control por parte de los gobiernos de recursos críticos de Internet (desde el sistema de enrutamiento de datos que usa Internet, pasando por los servidores raíz, los registros de direcciones IP, entre otros), de los contenidos de Internet (“déjennos ver toda sus actividades en Internet así podemos contener la pornografía infantil y el spam, por ejemplo) y de los modelos vigentes de desarrollo de nuevos estándares y protocolos de Internet (hoy, estándares como el IP o el WiFi, el HTML o el video sobre Internet son desarrollados por diferentes organizaciones, disímiles entre sí, entre ellas la UIT, así como el IETF, el IEEE, el W3C, entre otros, pero hay propuestas para que los estándares de UIT sean obligatorios, lo que iría en detrimento de los otros cuerpos de desarrollo que son los que mantienen las características abiertas de Internet como la conocemos hoy).

 

¿Qué pasó en Dubai?

Durante dos semanas, del 3 al 14 de diciembre de 2012, unos 140 gobiernos discutieron los documentos que devinieron en una nueva propuesta de ITRs, para su firma por parte de los Estados Miembro de la UIT. El contenido (en inglés) de este nuevo reglamento se puede ver aquí: http://www.itu.int/en/wcit-12/Documents/final-acts-wcit-12.pdf.

Este documento es el fruto de negociaciones, y como tal seguramente no deja plenamente satisfecha a ninguna de las partes negociantes. Tan es así, que de los más de 140 gobiernos presentes en Dubai, sólo 89 firmaron las actas finales, adhiriendo así al tratado (http://www.itu.int/osg/wcit-12/highlights/signatories.html). Los otros gobiernos se reservaron el derecho de firmar las actas posteriormente.

Desde la perspectiva de la Internet Society, el reglamento que surgió de las negociaciones en Dubai dista mucho de ser perfecto: el proceso de negociación es poco transparente y participativo; hay provisiones del tratado que tratan sobre seguridad y spam con las que no estamos de acuerdo; además de una resolución sobre Internet (la nro. 3), que si bien como tal no es vinculante, tampoco beneficia (por no hablar de el procedimiento que llevo a la inclusión de esta resolución, que además se lleva los laureles a la poca transparencia).

Ahora bien, cuál fue la línea que separó a aquellos que firmaron el tratado de los que no? La decisión de firmar o no firmar un tratado es en última instancia una decisión política, los detalles de los cuales son exclusivos de cada país. Nosotros, sin embargo, estamos de acuerdo con las delegaciones que han mostrado una preocupación significativa con varios aspectos del tratado final, incluyendo las nuevas disposiciones en materia de seguridad y spam, así como el alcance global de la aplicación del tratado. Y si bien las resoluciones no son instrumentos vinculantes, no creemos que la abruptamente agregada resolución sobre Internet sea apropiada o útil para los resultados de un tratado.

Habiendo dicho esto, no creemos que sea útil reducir el resultado a un juego de bandos: hubieron varios países que buscaron el control de Internet y los contenidos en esta conferencia, sin embargo no creemos de ninguna manera que todos aquellos gobiernos que aceptaron el tratado propuesto estén a favor, o de acuerdo, o promoviendo, este tipo de controles. De hecho, muchos gobiernos de América Latina expresaron su adhesión al tratado al mismo tiempo que dejaban claro su adherencia a principios claros de multiparticipación y transparencia en la gobernanza de Internet (claramente el caso de Argentina, Brasil, Uruguay y México, entre otros), quienes no firmaron, pero deben consultar internamente aún si lo harán en el futuro (Chile y Colombia, por ejemplo) y quienes aseguraron que no piensan firmar (Costa Rica). Entre estos gobiernos, con diferencia de matices, primó el consenso sobre una Internet abierta y multiparticipativa.

 

Escena típica de mi casa: son las 21:55, llueve, yo en pantuflas y pijama, cómodamente mirando el partido. De golpe, se oye la frase temida:

– Uy, me olvidé de pagar una cuenta, y vence hoy!
– Por qué no lo pagaste ayer, cuando pagaste la tarjeta de crédito?
– Lo que pasa es que este se paga sólo en la otra red
– Y por qué no lo pagaste el martes?
– Anduve toda la semana con la cuenta en la cartera, y justo el martes cambié de cartera
– Y el miércoles?
– Había como doscientas personas en la cola

Y ahí salgo yo, en medio de la lluvia, a pagar la maldita cuenta, y justo me pierdo el único gol.

Si sos como yo, que odias ir a los locales de cobranza, Paganza es la solución. Es una app de iPhone y Android, con la que escaneás el código de barras de la factura, y el pago queda agendado. El servicio es gratuito, y podes pagar todos los servicios.

Por ahora está disponible sólo para clientes de Itaú, aunque muy pronto se sumarán otros. En una próxima versión se va a poder también dejar programado un pago para una fecha futura.

La app está en beta limitado, pero estamos dando invitaciones a lectores del blog. Entrá a www.paganza.com para pedir una.

PS 1: Full disclosure: tengo una pequeña participación en la empresa
PS 2: Si mi mujer les dice que no es cierto, que es ella la que termina yendo a pagar, no le crean
PS 3: Si mi mujer se queja de que además le pido que me traiga un helado, díganle que ya está ahí, así que no le cuesta nada.

K vs Buitres

«No vamos a pagar a los buitres», declara siempre CFK. El problema es que se metió en un lío complicado. El fondo Elliot Management ganó el juicio contra Argentina, y es difícil que eso se revierta. Ahora es un buen momento para arrepentirse de no haber negociado.

Argentina podría pagar los 1.300 millones de dólares sin quebrar. El problema es que si lo hace, hay más fondos que van a reclamar lo mismo, y van a lograr igual trato. Pero el problema tampoco termina allí: cuando Argentina hizo el canje “voluntario”, se incluyó una cláusula de pari-passu, que dice esencialmente que, si en algún momento un acreedor recibe mejor trato, ese aplica a los bonos canjeados. En otras palabras, si CFK cede ante Elliot & co., tendrá que resarcir a todos los bonistas que aceptaron el 70% de quita.

El otro camino que les queda es canjear los bonos internacionales por bonos locales, y ver como consiguen un banco que esté dispuesto a pagar los intereses. El problema es que ese canje los pone en default técnico una vez más. Hubiera sido mucho más barato para los dos llegar a un acuerdo. La excelente abogada debería saber que más vale un mal arreglo que un buen pleito.

Cuanto más avanza este drama, más orgullosos debemos estar los uruguayos del canje que hizo el equipo económico liderado por Atchugarry en el 2003, y que nos permite hoy tomar créditos a 32 años y al 4.125% en USD.

El gobierno de Chávez trata de reescribir las reglas de la economía, con algunas reglas que son directamente estúpidas. Perl hay una que se lleva todos los premios: La Ley para la Regularización y Control de los Arrendamientos de Vivienda. No tiene desperdicio. Ni siquiera Cuba se anima a ir tan lejos. Algunos de los puntos interesantes de la ley:

  • Los precios del arrendamiento los fija el gobierno. de modo que de una rentabilidad anual de entre el 3% y el 5%, sobre el valor «justo» de la propiedad (y no sobre un valor que incluya costos excesivos o lucros)
  • Todos los contratos son a tres copias, una para cada parte y una para el gobierno
  • La comisión de inmobiliaria se paga 100% por parte del propietario
  • Los costos de reparación son todos del propietario
  • Sólo se puede alquilar en Bolívares. Los contratos en dólares se pasan a bolívares (al cambio oficial de 4.20, no al real de 14)
  • Las viviendas desocupadas pagan una multa, de modo de incentivar que todo el mundo arriende
  • El único motivo de desalojo es la falta de pago de 4 meses, o la necesidad demostrada del propietario o familiares con hasta 2 grados de consanguineidad de ocupar la vivienda
  • Las empresas constructoras tienen la obligación de destinar un porcentaje de las viviendas construidas al arrendamiento

Y para finalizar, la joyita: Al cabo de 10 años de alquiler, el propietario tiene la obligación de ofrecer vender la vivienda, al valor fijado por el gobierno.

La meta de la ley es

«… un sistema integrado dirigido a enfrentar la crisis de vivienda que ha afectado a nuestro pueblo como consecuencia del modelo capitalista explotador y excluyente; con el fin supremo de proteger el valor social de la vivienda como derecho humano y la garantía plena de este derecho a toda la población; contrarrestando la mercantilización y la especulación económica con la vivienda, que la convierte en un medio de explotación y opresión del ser humano por el ser humano; y promoviendo relaciones arrendaticias justas conforme a los principios del Estado democrático y social…»

Cualquier economista les va a decir que el resultado va a ser precisamente el contrario del que se quiere lograr: nadie en su sano juicio va a alquilar una casa. Cuando se agrave el tema, si es que el gobierno chavista sigue, la culpa será de los capitalistas, sin duda.