Leyendo en el diario sobre ese tema de la superpoblación en las cárceles, recordé una nota que leí hace poco sobre Abu Ghraib.
La cárcel de Abu Ghraib es tristemente célebre por las torturas y humillaciones que realizaron allí los americanos. Menos conocido es lo que pasó en esa cárcel durante el gobierno de Saddam Hussein. El hijo de Saddam, Qusay, resolvió el problema de la superpoblación de la cárcel matando a 2,000 prisioneros. El libro «The Weight of a Mustard Seed: The Intimate Story of an Iraqi General and His Family During Thirty Years of Tyranny» narra esos y otros horrores. La página de Wikipedia en español acerca de Abu Ghraib trae un buen pedazo (más de 100 líneas) dedicado a narrar las atrocidades realizadas en esa cárcel bajo la coalición dirigida por Estados Unidos. Hay otra sección dedicada a la prisión bajo Saddam Hussein. Esta última está completamente vacía. A veces se pierden las proporciones.
No justifico a lo que se hizo en Abu Ghraib bajo los americanos, por el contrario, me parece absolutamente deplorable. Tampoco creo que los americanos tengan derecho a quejarse porque los condenan por algo infinitamente menor que el asesinato a sangre fría de 2000 personas, mientras que este último pasa totalmente desapercibido. Como país que se autodefine como bastión de la libertad, EEUU está sujeto a estándares mucho mayores a los de Iraq bajo Saddam.
Del mismo modo, creo que los comentarios de algunas autoridades (por suerte pocas) acerca de que otros países tienen cárceles peores que las nuestras no son procedentes. Aplaudo la rápida orden del Presidente de solucionar el tema.

